La inteligencia artificial (IA) ha sido un tema central en la agenda tecnológica de las principales empresas, prometiendo grandes avances en productividad y eficiencia. Sin embargo, un reciente estudio de Slack revela un escenario más complejo cuando evaluamos cómo se está utilizando esta tecnología en el lugar de trabajo. Aunque los líderes empresariales están cada vez más comprometidos con la IA, la realidad para muchos empleados es muy distinta.

El estudio de Slack mostró una aparente disonancia entre los directivos y los empleados respecto al uso de la IA. Mientras que un 99% de los directivos planea invertir en soluciones basadas en IA para 2025, solo un 33% de los empleados en EE.UU. está empleando esta tecnología en su trabajo diario. A pesar de los esfuerzos de implementación, el ritmo de adopción ha sido lento, creciendo solo un punto porcentual desde la última medición.

A nivel global, los números son ligeramente más optimistas, con un incremento en la adopción del 20% al 36% entre 2023 y 2024. Sin embargo, estos avances todavía están muy por debajo de lo que se proyectaba para lograr una integración masiva y efectiva.

Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es el conflicto emocional que la IA genera entre muchos empleados. El 48% de los encuestados admite que se sentiría incómodo admitiendo frente a su empleador que ha usado IA para tareas cotidianas, como escribir mensajes o analizar datos. Además, un 47% siente que el uso de IA en estas tareas les hace parecer como si estuviesen “haciendo trampa”, y casi la mitad teme que esto los haga parecer menos competentes ante sus superiores.

Estos resultados sugieren que, más allá de la funcionalidad técnica, hay barreras culturales y emocionales que ralentizan la adopción plena de la IA en los entornos laborales. La falta de claridad sobre las expectativas laborales y el temor a la percepción negativa están afectando la confianza de los empleados para aprovechar estas tecnologías.

Para revertir esta tendencia, las empresas deben apostar decididamente por una mayor formación y comunicación con sus empleados. Si bien el 66% de los líderes empresariales afirman que preferirían no contratar a alguien sin habilidades en IA, solo el 39% de las empresas está proporcionando capacitación en esta área. Esto deja a muchos empleados luchando por adquirir conocimientos por su cuenta, lo que, sin duda, contribuye a la sensación generalizada de incertidumbre.

Claramente, la clave para lograr una adopción más ágil de la IA es una estrategia proactiva: las empresas deben brindar acceso a formación continua y generar espacios de diálogo donde se aclare el rol de la IA en los flujos de trabajo. Sólo a través de esta combinación de educación y confianza se podrá normalizar e incentivar el uso de herramientas basadas en IA.

El caso de la IA nos recuerda que cada avance tecnológico conlleva tanto desafíos como oportunidades. Es vital que las empresas no vean la adopción de la inteligencia artificial como un proceso exclusivamente técnico, sino como uno que requiere una evolución cultural. Invertir en la capacidad de los empleados para utilizar y sentirse cómodos con la IA será crucial en los próximos años, no solo para los negocios, sino también como una herramienta fundamental en el desarrollo y éxito profesional.

¿Qué opinas sobre la implementación de herramientas basadas en IA en el lugar de trabajo? ¿Crees que las empresas están haciendo lo suficiente para preparar a sus empleados? Nos encantaría leer tus comentarios y experiencias. No olvides compartir esta publicación si crees que este tema puede ser de interés para tu red.

Fuente: https://www.xataka.com/robotica-e-ia/empleados-no-tienen-buenas-noticias-para-tecnologicas-que-estan-apostando-ia-ha-bajado-su-ritmo-adopcion